…hoy voy a conquistarte

(Pinchar en la primera frase para leer la primera parte del relato)

“Hoy puede ser mi gran noche… 
..hoy voy a conquistarte
y hacer que no olvides las cosas importantes”, con todo lo que hasta ahora he sido: dejado, sin gusto en la ropa, pero era feliz. Esta noche he decidido ponerme esa camisa que nunca me pongo, echarme esa colonia que me regalaron mis amigos en el último cumpleaños y que no había estrenado, hasta una corbata que ni recordaba como se hacía el nudo.

“Hoy voy a hacer que mañana
no dejes de llamarme
y que quieras volver pronto a casa a abrazarme” ¿En quién me he convertido? Salgo de casa, voy con la sonrisa puesta. La vecina de arriba me dice que voy muy guapa. Pego algún saltito mientras bajo a cierta velocidad. No quiero llegar tarde, eso no lo he perdido. Sigo llegando pronto

“Voy a comprarte algún disco
de esos que faltan
para bailar contigo en la cama por las mañanas”. Aunque nos hemos visto mil veces, de casualidad, es la primera vez que quedamos. Sabemos lo que hay, es evidente. Me dices que te encanta esa canción que suena ahora en el bar, pero que no tienes el disco. Me pasaré los días que hagan falta dando vueltas para encontrarlo.

“Me prometí a mí mismo
no volver a llamarte,
pero hoy hay algo distinto.
Voy a conquistarte”, sí, las miradas lo dicen todo. Me miras de reojo y, cuando tú giras la cara, te miro yo. En el momento que ambos coincidimos las miradas no podemos más que reír. Entonces me agarras de la cintura y me miras de cerca. Tiene que llegar ese momento que estamos deseando.

“Y aprovecha estos momentos,
quizás nunca volverán.
Por favor, no pierdas el tiempo ni un día más” Llega ese momento. El beso. Ese beso. Ese gran beso. Ese instante único. No se repetirá nunca más. Lo aprovecho, lo saboreo, lo disfruta. Te pego mucho más a mí. Te acaricio, lo vivo como si fueras a salir corriendo al separarme de ti.

“Cuando salgas por la puerta
no te olvides de cerrar
para que no vuelva a entrar nadie. Sabes que puede pasar”. Sé lo que quiero, y te quiero. Te quiero sólo a ti. Quiero que te quedes con la llave, echaré el pestillo hasta que regreses.

Relato inspirado en la canción Verbena 2000 de Tiger & Milk. Incluida en su disco La Cara Norte

Fotografía:  Cristian Ledesma

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