Modern love

Ahora el amor es controlar cuántos condones le quedan a tu novio en el cajón de la mesita de noche. Ahora el amor es regalarle un bukkake por su cumpleaños. Ahora el amor es jurar que no lo habías hecho nunca cada vez que le pones los cuernos. Ahora el amor es perder la perspectiva: resulta tan fácil que una réplica más o menos inocente derive en una foto subida de tono. Planificamos los próximos polvos mucho antes de la ruptura. Y retransmitimos cada paso.

Sí, ahora el amor es tantas cosas que no entiendo. Aquí me siento desubicado, como en una época que no es la mía. Pero si tuviera una máquina del tiempo, no viajaría al pasado de las cartas románticas, sino al futuro cercano, cuando estos nuevos hippies se cansen de predicar las bondades del amor libre y el poliamor.

Como antes nuestros padres, volverán a buscar la estabilidad, la defenderán a capa y espada como si nunca hubieran creído en otra cosa. Renegarán de Grindr quienes más lo usaban: “era tan vacío”, dirán, y solo en las tardes aburridas de domingo recordarán aquellas travesuras de juventud como un sueño medio olvidado. Y todos volveremos a estar seguros de que las promesas de amor efímero valen algo. Supongo que la mejor máquina del tiempo es la paciencia. sin-tc3adtulo-1

Fotografía: Théo Gosselin.

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40 comentarios en “Modern love

  1. Es triste (o igual no, somos nosotros que hemos nacidos y nos hemos criados en una época de cambio total de perspectivas), pero no creo que el futuro nos dejará volver a las parejas tradicionales. Estas se quedarán en el mundo ficticio de las novelas del pasado creo e igual está bien así, no porque opino que sea mejor, sino porque así es la vida 😉

    Un saludo

  2. de acuerdo contigo, probablemente en unos años la humanidad en general intente borrar lo que ha hecho en esta generación, pero no sé si me interesarán los hombres y mujeres que olviden lo que hicieron y renieguen de eso, porque se verán presionados igual que muchos y muchas hoy se ven presionados a no comprometerse… sin embargo, creo que hoy en día algunas personas en virtud de la honestidad y la transparencia reniegan del compromiso sin sentido, vacío y por aparentar una estabilidad que no les hace sentido: en eso hay una búsqueda. esa que les puede llevar a en un futuro cercano encontrar una forma de relacionarse significativa y comprometida. creo estar en eso, desde hace algún tiempo.

    1. Definitivamente, estoy de acuerdo con cada punto. Se tiene en el olvido lo bien que se siente comportarse como un niño con tu novio, amarlo desde que despiertas hasta que te acuestas, ser su mejor amigo. Creo y respeto la diversidad y lo que cada persona tiene como concepto de relación, pero no pasara en el futuro, ya esta pasando cuando encontramos amigos que dicen ¿por qué no tengo o no consigo novio? Y adoran grindr, bukkakes, orgías, y demás.

      1. Uno de los problemas de nuestra generación es que, como lo tenemos todo a nuestro alcance, también lo queremos todo. Y en mi opinión hay cosas que cuesta compaginarlas.

    2. Me ha llamado la atención tu punto de vista, Álvaro. ¿Realmente crees que no hay espacio para el cambio? La vida, al fin y al cabo, es un aprendizaje. Todos pasamos por distintas etapas y experimentamos. Lo que a veces llamamos errores no dejan de ser parte del camino.

      1. Alex, por supuesto que creo que hay espacio para el cambio… (no entendí en qué momento -a partir de lo escrito- te di elementos para pensar que no creo en él); lo que planteo es que los cambios sociales tienen un correlato indefectible con una transformación personal. En general, desconfío de los procesos masivos, porque los asocio a modas o tendencias; las tendencias reflejan la agenda comunicacional o convencional, no las transformaciones de las personas (es mi opinión, por supuesto queda sujeta al criterio de cualquier otra persona). Con esto a lo que quiero apuntar es a que te mandaste una tremenda reflexión que es difícil agotar en este artículo y entre quienes lo hemos comentado. En concreto, y a pesar de lo que traslucen algunas opiniones, en mi experiencia lo que observo es que hay mucha inmadurez intentando paliarse en construcciones posmodernas, transgresoras. Pero no todas las transgresiones son una inmadurez trasvestida y eso es lo que hace interesante la ruptura y la deconstrucción. Me siento totalmente afín al cibernauta que habló de no repetir modelos heteronormativos, pero pongo cuidado en las conclusiones porque he visto muchas parejas y personas plantearse en una crítica y una práctica más liberal o liberada y finalmente, no estar en nada profundamente revisionista, más bien una suerte de pataleta contra las convenciones, sin que tenga correlato en una construcción discursiva. Traduciéndolo: una incapacidad para el compromiso y para la reflexión profunda, cualesquiera sean los términos en que se este compromiso y reflexión se definan.

      2. No es que “cueste compaginarla” es que es inconpagibable. Estamos en un tiempo de aceleración de la vida por los mismos flujos de información y además somos consumidores de una ideología de lo efímero. Esa es la modernidad líquida en la que todos estamos insertos. Los sujetos son objetos, como mercancías con fecha de caducidad. Todos odiamos que nos falte algo, no aceptamos la frustración y creemos en relatos de un futuro que no existe sino que se construye día a día.

  3. Parece mentira que a estas alturas del partido los gays con tal de encajar necesitáramos regresar al único modelo de pareja que conocemos. En lugar de tratar de basar nuestras relaciones en apertura de diálogo, acuerdos, honestidad y confianza… perseguimos el pájaro azul, pero no el de la felicidad, el de la heteronorma.

    1. precisamente por eso escribí lo que escribí más arriba @aymostro, desconfío de incorporación irreflexiva de la hetenorma, pero también desconfío de lo que muchos están haciendo hoy en día… no me queda claro que todas las parejas -homosexuales y heterosexuales- decidan vivir relaciones abiertas porque lo acuerden y dialoguen (y que esa reflexión tenga como objetivo un compromiso pleno de sentido y transparencia), más bien noto que las relaciones abiertas están siendo una tendencia -y como todas las tendencias- producto de una presión social, o una norma… hetero, homo o cualquier tipo de norma estadística que presiona y ajusta. creo en la libertad y en la capacidad de construir alternativas, pero también creo que las personas temen a la soledad y ceden a la presión social. entonces, ¿cómo avanzar hacia relaciones más plenas de sentido?, es decir, la pregunta es anterior: ¿cómo avanzar hacia personas más libres de prejuicios y empoderadas en sus propias decisiones, capaces de compartir y comprometerse y a la vez, ser fieles a sus convicciones y libertad? En ningún caso afirmo que una relación abierta sea mala, no lo sé, no me ha tocado vivirlo y que haya sido positivo. Tampoco afirmo que una relación convencional lo sea. Lo que me atrevo a afirmar es que veo cientos de hombres y mujeres inmaduros, con una búsqueda ansiosa de libertad que no se responsabiliza ni de sus actos ni de sus consecuencias, ni de sus propios proyectos de vida. Obviamente, cientos de personas no constituyen un universo, hay mucha diversidad. Pero atreverse a hablar del tema no es pretender “hacer que los gays intenten encajar y regresen al único modelo de pareja que conocemos”, como lo afirmas, sino plantear la necesidad de atreverse a vivir nuestras propias vidas con reflexión y crítica, y desde ahí nuestras relaciones y lo que éstas conllevan (y en esto, seamos claros, me refiero a todas las personas, no solamente a los gays).

      1. Totalmente de acuerdo con la presión social, Álvaro. Es lo que yo noto y lo que pretendía comentar en mi texto, aunque ahora veo que no quedó claro porque se está malinterpretando.

        Construir alternativas sí, pero al margen de las modas o de los que se espera de nosotros, o caeremos en los mismos errores que criticábamos.

    2. ¿No entender este afán por el “amor libre” significa defender la pareja tradicional? Yo, sin ir más lejos, no creo en el matrimonio y en mi momento vital me costaría convivir con alguien. Hay muchas escalas de grises, creo.

  4. La verdad no veo mucho la diferencia entre el antes y el ahora sobre todo en el comportamiento de los hombres, recordemos que los matrimonios que vemos hasta hoy con 40 y 50 años juntos a sido mas por el aguante de la mujer, los cachos, los maltratos, la mala vida, los hombres no maduramos según la época, maduramos según los años y las experiencias que vivimos, quizá en un futuro donde la homosexualidad sea mucho mas abierta probablemente se vean mantener mas relaciones que ahora pero falta ver quien de los dos tendrá que soportar quien sabe que cosas solo con el fin de mantener la relación…

    1. el tema Hoscar es que releí lo que escribí y en ninguna parte logré encontrar una afirmación en el sentido de comparar el comportamiento de los hombres de antes y de ahora; al hablar de inmadurez al menos yo no me refiero a los hombres y mujeres de ahora, si no a los hombres y mujeres en general y de todos los tiempos. entonces recojo lo que dices: estoy totalmente de acuerdo contigo en que las relaciones -bajo el paradigma heteronormativo referido por @aymostro- se han basado en el sacrificio de una de las partes, pero eso, precisamente eso, es la señal de nuestra inmadurez. a mi juicio el amor no tiene sentido si se basa en el sacrificio de una de las partes en razón de la otra y para mantener la unión del vínculo. sin embargo creo que es posible el compromiso a largo plazo con un otro.

    2. Bueno, como siempre, es malo generalizar (y yo peco de ello en el texto aunque, obviamente, solo puedo hablar de lo poco que conozco). También conozco parejas cerradas y longevas.

      Veremos en qué evoluciona todo. Igual soy yo el que cambia de opinión dentro de unos años y defiendo que ancha es Castilla. ¡Un saludo!

  5. La cosa es más simple de lo que pensamos: el sexo NO es amor, el sexo es solo una diversión del amor. Cuando empecemos a comprender que el amor es una energía constructora, podremos tomar consciencia de qué estamos viviendo cuando hablamos de una relación de pareja.

    En cuanto al sexo, es una diversión que al igual que otras, debe vivirse con medida y tranquilidad, pues no solo te puedes enfermar físicamente, sino, también, arrastrar contigo cosas que no son tuyas por el simple intercambio de energía. Lo demás es una cuestión de acuerdos que implica una madurez tan alta que no te afecte emocionalmente. ¿Estamos dispuestos a compartir nuestro cuerpo y el de nuestra pareja con otros? ¿Verlos?

    Pensemos. Hay que usar el cerebro realmente y no dejarnos llevar por las hormonas y por las tendencias. No somos una masa, somos individuos únicos, valiosos, pensantes y con capacidad para decidir.

    1. La irresponsabilidad ya es un tema aparte. Cada cual puede hacer lo que quiera con su cuerpo y su salud, pero cuando se pone en riesgo los de otra persona sin su conocimiento… me estremezco.

      Supongo que el problema es ese, sí, que en el calentón olvidamos las consecuencias.

  6. Alex me dejaste sin palabras. Wow, que mundo! Creo que es un problema general no sólo en la homosexualidad. Estamos acostumbrados a desechar gente como si fueran pañuelos, tomamos uno y tiramos el anterior. Ya no hay esa importancia hacia las relaciones humanas, desde una bonita amistad, hasta un amor de pareja, un amor de hermano etc. Todo es tan fácil en estos días que nos es irrelevante si alguien viene o se va. Ya no hay interés por cosechar algo bueno y duradero, todo lo tenemos al instante como unas palomitas en el microondas, las calientas en 2 minutos, te las echas y lo que sigue.

    #SadButTrue

    1. Unas buenas palomitas son irresistibles jejeje. Mientras no olvidemos que hay que seguir una dieta variada y equilibrada, todo irá bien… creo. Gracias por comentar, te mando un abrazo.

  7. Siempre me he preguntado si existen paginas gay para e amorarse. No he visto ninguna. Soy de los que cree en el amor pero al parecer tal como dice tu artículo,debo estar fuera del tiempo y del espacio.

  8. Por una cuestión de rigor y e incluso de imágen, es mejor que no hables del poliamor sin saber lo que es—se hace evidente que tu comprensión de éste es, como máximo, muy limitada—, porque para quien lo sabe y te lee quedas como un ignorante en medio de una pataleta contra todo. Es bueno saber con solidez de qué se habla cuando se escribe un artículo.

    En todo lo demás no me meto porque no me concierne ni importa.
    De nada.

    1. Sí, es una de las cosas que me han quedado claras tras los comentarios y críticas recibidos (aquí y por otros canales). Que hay una realidad que desconozco por completo. Y que no entiendo, como dejaba claro en el texto. Lamento que este te haya parecido una pataleta. Tampoco pretendía ser una reflexión sesuda, solo una pincelada quizás frívola, a raíz de varias cosas que he ido sabiendo estos últimos meses.

      Por cierto, ya se me han ofrecido a explicarme en qué consiste el poliamor. Quién sabe, igual dentro de un tiempo soy su máximo defensor. Estamos aquí para aprender y mejorar. Pase lo que pase, para la posteridad queda este texto como muestra de mi ignorancia.

      Un saludo, B.

  9. quien escribio esto!! que estupidez y falto de solidez intelectual!! el amor ha cambiado y seguirá cambiando!! la sexualidad igualmente!! la plasticidad la nueva plástica del sexo!! los desafío como especie!! para mi es fascinante como ahondamos la sexualidad por que siempre vamos cambiando y vamos evolucionando! pensar en estos término es poco interesante … sobremanera en estos tiempos… parece que es alguien que está utilizando mal en grindr……………………………..

  10. Alex, gracias por tu texto. Es curioso, en los últimos años he conocido a tantos que tienen la misma inquietud, la misma inconformidad, el mismo recelo. Ellos mismos, sin embargo, se espantan con el primer fracaso, con la primera decepción y esa misma noche se ven buscando un compañero de una noche, un escape, una forma de reafirmarse a sí mismos. Creo que olvidamos que no es sólo una moda, ni una questión pasajera, sino una questión de posibilidades, que antes no había y que ahora hay, y que despiertan en nosotros fantasías que siempre ha habido, pero a una escala que antes nos era desconocida. Baste recordar que hace no muchos años el amor entre homosexuales tampoco era posible, que la pasión y el cariño se desgastaban entre frotes con desconocidos en la sauna o en el cuarto oscuro de un billar, o en el cuarto de hotel donde se había tenido sexo anónimo. Fue breve la ilusión del espacio social de cortejo y enamoramiento, porque apenas se lograba como triunfo de la lucha social del movimiento, ya habían aparecido las aplicaciones de celular que nos permitían regresar al sexo sin medida. La diferencia, como dije, es la escala. De pronto al alcance de la mano parece estar toda la ciudad con el torso desnudo, la entrepierna al descubierto, la cara escondida, dispuesta a pasar una noche de sexo anónimo con uno. La cantidad de cuerpos bellos genera una ilusión de posibilidad infinita que no permite comprometerse, pues siempre se cree que uno más guapo, más sexy, más atractivo está al alcance de un botón, con tan sólo sacar el celular del bolsillo. La fantasía de conocer a alguien mejor, de no limitarse, de pronto se ve exhacerbada con las nuevas posibilidades de acceso a la comunicación. Y ya nadie se compromete, pues de hacerlo se siente que se pierde la posibilidad, y no es que antes no se sintiera, pero es que ahora se ve, como miles de pequeñas vitrinas donde se exhiben los cuerpos que antes solo era la prerrogativa de los modelos y los actores de televisión y que además la tiene uno en el bolsillo;aun cuando esa posibilidad no sea cierta, aunque uno no termine acostándose con los más bellos, ni conociendo a los mejores partidos. Pues justamente ese acceso y esa escala han matado la paciencia de la que hablas, porque la gente ya no tiene paciencia para enamorarse, para equivocarse y seguir, porque si algo falla se cree fallido y si es fallido se deshecha, porque al fin y al cabo basta con revisar un app para encontrar no una sino un millar de alternativas posibles, aunque sean poco probables. Eso ultimo, por desgracia, poco nos detenemos a pensarlo… paciencia, sí, paciencia para que la gente se de cuenta que es paciencia lo que necesitamos….

    1. “Paciencia para que la gente se de cuenta que es paciencia lo que necesitamos”… Qué gran frase. Y sí, por quererlo todo nos quedamos con nada. La verdad que de tanto pensar en esto me pongo más y más triste.

  11. En un ánimo más breve, digo -lo mismo, cada vez más triste. Y quizá olvidé decir que me agradó tu reflexión, tu pincelada, como dices. Ahora sigo tu blog.
    Saludos.
    Oscar Ag. M.

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