Pide un deseo

Observa lo que hacen los demás. Le dan la espalda a la fuente y con una mano sacan una moneda. Con la otra se hacen un selfie mientras la lanzan. Se supone que están pidiendo deseos. Cosas como “deseo tener muchos likes con esta foto“. “Deseo que un italiano se fije en este guiri idiota y me lleve a su cama“. “Deseo que mi ex vea lo feliz que soy viajando a Roma sin él“. Gente viviendo ciegamente un momento de conexión cósmica con el destino. Gente arruinando ese momento de presunta conexión cósmica. Gente. Deseos. Carteristas. Souvenirs. Mucha pasta. Mucha gente. Muchos deseos.

Observa con atención ese rincón lleno de turistas y de dinero. Piensa en lo que debía haber cobrado Salvi por esta fuente de los deseos. Piensa en lo que debe recaudar el ayuntamiento de barrer el fondo cada mañana. Piensa en esa enorme inversión en deseos absurdos. Piensa en los deseos más profundos que se han pedido en silencio. Piensa cuántos deseos pueden estarse pidiendo en este preciso momento. Observa ese fondo lleno de deseos. ¿Se habrán cumplido todos? Me arremango y saco un puñado de deseos ajenos. Mi deseo es invitarte a un helado, en manga corta, bajo las luces de navidad. Andiamo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s