La épica de lo cotidiano

Mucha gente pasa la vida esperando los grandes momentos.
Se limitan a sentarse. Dejan que el tiempo despeine sus flequillos al pasar a su lado y, mientras tanto, miran hacia las estrellas, aguardando ese momento épico que marque un punto de inflexión en su existencia.
Aceptan la idea de que sus sueños se encuentran en el cielo y no se dan cuenta de que mientras mantienen la mirada levantada, se pierden la magia que nos rodea.
Sin embargo, hay otro tipo de personas: las que pensamos que el día a día está salpicado de grandes momentos. A veces, solo hay que agarrarlos cuando pasen ante ti.
Otras veces, tienes que crearlos tú mismo.
A mí me das unos auriculares con una tracklist donde suene Madonna, La Casa Azul y Dragonette y soy capaz de marcarme un viaje en metro a Aluche con más intensidad y grandilocuencia dramática que la versión extendida de Interstellar en Blu Ray.
Puede que la vida sea dura en ocasiones, pero para encontrar amor no es necesario que seas una prostituta parisina de principios del siglo pasado enferma de tuberculosis.

Mira a tu alrededor.
Hoy te han sonreído y no te has dado ni cuenta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s