Otoño: perfecta imperfección

Muchos dirán que es inevitable que, tras el calor y la luz del verano, el otoño suponga un declive en tu estado anímico. Sin embargo, tú llevas esperando esta estación como el niño espera impaciente la fecha de su cumpleaños. Y, aunque esta vez se ha hecho de rogar, por fin lo tienes a tu lado. Ya ha llegado el otoño, y tú no puedes ser más feliz en su perfecta imperfección.

Nunca has comprendido la inquina que tiene la gente hacia esta época del año. No entiendes que tus amigos odien su imprevisibilidad cuando ésta es lo que lo convierte en único y diferente. Te encanta que no haya un patrón específico para todos los días, sino que la lluvia y el sol se vayan alternando para darle a las calles un color y un olor que te envuelve en sus tonalidades. ¿O acaso hay algo más emocionante que despertarte y no saber lo que te va a deparar el día?

Efectivamente, el otoño es un momento donde las dualidades encajan armónicamente en cualquier contexto. Es un espacio temporal donde puedes tomar un helado o un chocolate caliente sin ningún problema, donde llegas a agradecer el calor humano que irradian las estaciones de metro, donde puedes disfrutar por igual de un paseo por la ciudad como de una tarde encerrado en casa y bajo la protección de una manta o donde la montaña y el mar transmiten la misma serenidad.

Además, sólo durante esta estación cosas tan desagradables como el desamor o la soledad pueden convertirse en bellas y evocadoras. La tristeza se vuelve un sentimiento de purga, pero también de esperanza. Y es que, al igual que los árboles, volverán a crecer nuevos y brillantes frutos en ti. Ahora sólo tienes que dejar que el viento te lleve, te renueve y te haga sentir bien.

Que nadie te engañe. El otoño está hecho para amarlo, sentirlo y disfrutarlo. No hay una estación mejor para leer, pasear, descubrir, visitar cafeterías, ver películas, compartir cervezas con amigos, enamorarte o, en su defecto, abrazarte a la almohada y creer que las sábanas nórdicas son el mejor invento que ha hecho el ser humano.

Y nunca olvides de escuchar música. No hay otro momento en el año que le siente tan bien.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s