El punto sin retorno

Texto del visitante Alberto Tablero @leplusmaladroit

Cuidado, porque hay gente que te cambia la vida. Llegan sin avisar, como si supieran desde el principio donde encontrarte, como si supieran qué amigo os va a presentar, como si supieran el modo de sonreír. Como si supieran ya que os vais a volver a ver. Y tú no tienes ni idea, dejando pasar tus días mientras empiezas a pensar y pensar en esa gente. Su recuerdo es como un virus que va creciendo en tu organismo, y te sorprendes a ti mismo, como un tonto, esperando un reencuentro a ciegas, como quien quiere volver a sentir un sabor que le gustó.

El punto sin retorno es cuando oyes su nombre, porque entonces no puedes disimular, y empiezas a preguntar, quieres saber más y entonces te responden que por qué preguntas. Ahí estás tú entonces, amigo mío, enseñando un plumero de cinco metros de alto, dejando claro que, aunque en realidad no te importe, cualquier información es bien recibida.

Una noche aparece la chispa. La química, la puñetera química, eso que mencionan siempre en las canciones. Esa noche aparece algo que no esperabas, el atisbo de una remota posibilidad en la que se da un escenario propicio: que tal vez no todo está en tu cabeza, que la atracción es mutua. Ahí puedes salir despavorido, aún estás a tiempo, porque ahí la caza ha dado sus frutos, la presa te sigue dócil hasta una jaula de monogamia a la que aún estás a tiempo de renunciar. Te engañarías a ti mismo diciendo “ya esta en el bote, ya me sigue el rollo, ya no disimula” y jugarías a que tienes la situación bajo control. Pero como ya he dicho antes en vez de coger la situación y salir despavorido para salvar por lo menos los muebles, pues te quedas. Decides quedarte porque quieres ver qué hay más allá. Porque el punto de no retorno no es cuando oyes su nombre, sino cuando oyes el tuyo en sus labios. Ahí sí que ya solo queda dejarse caer, entregar las armas de tu soltería recalcitrante y probar a ver qué pasa. Cuidado, porque no sabes que esa gente vino a quedarse. Primero en tu vida, luego en tu recuerdo. Son gente perjudicial y contraindicada para una existencia pacífica y tranquila. Esa gente que te cambia la vida primero consiguen tu consentimiento. Lo logran. Te ves probando del mismo plato. Tú, que no te gustaba la cocina y que habías probado siempre recetas distintas por pura gula ahora pruebas de su plato, y quieres repetir. Sin miedo a que se repita la misma escena, porque hay gente que cae dos veces en la misma piedra, y tú presumes de que fueron distintas piedras, pero que siempre caías de la misma manera.

Ahí amigo mío, solo puedo darte ánimos, porque empieza un viaje que te puede llevar a sitios donde nunca habías estado antes, pero también puedes pasar por estaciones que llegan a ser difíciles, La Estación Celos, La Estación Reproche, La Estación de Porque No Me Dejas Ver Tu Movil. El viaje se presta a ser un via crucis, pero tú has comprado el billete de ida cuando sabías que iba a venir el primer beso y no apartaste la cara.

Esa gente vino para quedarse, para ser una foto que miras a escondidas, para ser un rostro que a veces crees ver entre la muchedumbre. Están ahí cada vez que escuchas “esa” canción y te dan ganas de volver a comunicarse y a dar señales de vida. Aunque sea preguntar “Qué tal” cuando no viene a cuento. No sé si es peor preguntar “Qué te cuentas”, alguien que pregunta algo tan aburrido merece un sillazo en la cara y ninguna respuesta.

Mucha gente viene sin avisar a cambiarte la vida, y tú no lo sabes hasta que es tarde. Se sentaron a tu lado. O se vinieron a tomar café. O se encontraron contigo en el pasillo. Preguntaron la hora en la puerta de la discoteca. Conocen a Paco, el mismo Paco, Paco el de cuarto de Aparejadores, el novio de Trini, Paco ¡ese Paco! De modo que, desde luego, no queda mucho más que decir. Porque no sé si sirve que nos escondamos en algún sitio, esa gente viene a cambiarte la vida. Y casi, casi, yo diría que casi es mejor que nos la dejemos cambiar, porque la de algunos está hecha un desastre, sinceramente.

Cain Q Summer in MadridFotografía de Cain Q.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s